Amaru es un joven integrante de la comunidad aymara de Santiago que vive en el Cerro Blanco, en la comuna de Recoleta, y que producto de la reciente muerte de su hijo, ha caído en el alcoholismo y en el descrédito de su comunidad, perdiendo incluso a su mujer. Con la ayuda de Patara, el líder de la comunidad, Amaru intenta volver a enderezar su rumbo, uniéndose a una banda de música andina, pero la vida en la capital no es fácil para un indio nortino. Es por eso que en vísperas del año nuevo indígena, a modo de sacrificio ritual y sin nada que perder, Amaru planea robar un valioso símbolo espiritual que hoy está en manos de un importante museo, con la intención de reivindicarse con su pueblo y, tal vez, traer de vuelta a su hijo desde el más allá.